By Juan Cid on Wednesday, 20 September 2017
Category: Coaching

Predisposición al cambio: ¿con qué tipo de actitud lo afrontas?

Uno de los primeros puntos en los que se trabaja en las sesiones de coaching es descubrir cuál es la predisposición al cambio de la persona o grupo. Para evaluarla tenemos en cuenta la actitud con la que se enfrentan a los retos.

No hay una sola persona o empresa que no se plantee el cambio en una situación determinada. La búsqueda de la eficiencia o el replanteamiento de objetivos provocan la ansiada llegada de nuevas circunstancias. Para avanzar hacia el cambio es preciso salir de la zona de confort y actuar.

El cambio es un proceso duro para el que es necesario prepararse: conocer el objetivo que nos mueve, nuestras expectativas, los recursos de los que disponemos y planificar nuestras acciones. Cuando trabajamos con clientes en las sesiones de coaching uno de los primeros elementos que tenemos que gestionar es la predisposición al cambio (resistencia).

La resistencia a cambiar depende de lo que denominamos como atribución causal (será externa si creemos que no tenemos la culpa o interna si nos consideramos responsables de ella) y la estabilidad de la causa (estable o inestable). Conforme a este planteamiento se presentan cuatro tipos de actitudes a la hora de afrontar el cambio:

1. La persona cree que el motivo por el que ocurre algo no depende de él y más o menos está identificado con algunas circunstancias (atribución externa y estable). Esta persona diría: «Es una injusticia; no puedo hacer nada para que me contraten».

2. La persona no se responsabiliza de lo que sucede, pero no tiene claro cuáles son las causas que originan si situación actual. Su actitud ante el cambio le hace decir frases como «a ver qué se inventan para no ascenderme esta vez».

3. La persona interpreta que su actitud influye en su conducta y que la causa tiende a repetirse. Se enfrentaría a los cambios de una manera más proactiva que en los casos anteriores. Esta persona diría: «A ver si ahora lo hago mejor».

4. La persona advierte que las cosas dependen de uno y debe adecuarse a posibles cambios en las causas. Su actitud para gestionar el cambio casa con «tengo que responder mejor a lo que surja». Claramente esta actitud demuestra una predisposición alta al cambio.

En nuestras sesiones de coaching en Sevilla determinamos con qué actitud afrontas los cambios y trabajamos para que llegues a las metas que te establezcas.

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